Los 13 mejores poetas prehispánicos que todo mexicano debe conocer

Antes de la llegada de los españoles, nuestro México también fue cuna literaria, y aquí te dejamos estos 13 poetas prehispánicos para probarlo.

Los 13 mejores poetas prehispánicos que todo mexicano debe conocer

Mucho antes de la Conquista, los pueblos prehispánicos se habían desarrollado en muchos campos sin ayuda externa.

Se estudiaban los astros, se tenía una buena organización mercantil, política y religiosa bien establecida.

Y, por si fuera poco, también se desarrollaron en el campo de las artes.

 

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Algunas pruebas de lo anterior se encuentran en los museos, pero también se reproducen en bellas artesanías.

Pues bien, los pueblos prehispánicos también sobresalieron en el campo de la literatura.

A continuación, presentamos un listado de los poetas prehispánicos que todo el mundo debe conocer.

1. Nezahualcóyotl

Este reconocido personaje que vivió entre 1402 y 1472, y es recordado como tlatoani de Texcoco.

También conocido como “rey poeta”, su nombre significa “coyote en ayuno”.

Su formación intelectual se refleja también en la arquitectura de su ciudad y en sus manifestaciones filosóficas.

En sus poemas, plasmaba sus interrogantes metafísicas. El más conocido de ellos es el que adorna el billete de $100 pesos:

2. Axayácatl

El tlatoani mexica más joven que ascendió al trono, de apenas 19 años. Vivió entre 1450 y 1481.

Fue sucesor de Moctezuma I, su abuelo, y padre de Moctezuma II.

Además de reconocido estratega militar, “el de la máscara de agua” tenía un marcado gusto por las artes, que lo colocaron como uno de los mejores poetas aztecas.

A continuación, presentamos el fragmento de uno de sus poemas más famosos.

Ha bajado aquí a la tierra la muerte florida,

se acerca ya aquí,

en la Región del color rojo la inventaron

quienes antes estuvieron con nosotros.

Va elevándose el llanto,

hacia allá son impelidas las gentes,

en el interior del cielo hay cantos tristes,

con ellos va uno a la región donde de algún modo se existe.

3. Macuilxochitzin

Reconocida como una de las pocas poetisas nahuas, Macuilxochitzin fue hija de Tlacaélel, famoso guerrero y consejero de tlatoanis.

Nació en 1435, y vivió en una de las épocas de máximo esplendor de los mexicas.

En su mayoría, sus composiciones hablaban sobre batallas que tuvo su padre, durante la expansión del imperio azteca.

Entre ellas, “El canto de Macuilxochitzin”:

Itzcoatl pueden llamarte los que duran de Chalco,

fue tu suerte avasallar al Matlazinca,

oh Itzcoatl Axayacatl fuiste a dispersar

el pueblo de Tlacotepec.

Se revuelven y entrelazan

tus flores y tus fémulas de papel

y con ellas les das gusto al matlazinca,

al de Toluca, al de Tlacotepec.

4. Cacamatzin o Cacama

Este rey de Texcoco, considerado el segundo más importante en del imperio Azteca, vivió entre 1483 y 1520.

Fue sobrino de Moctezuma II, a quien trató de convencer para luchar contra los españoles, sin éxito.

Luego trató de liberar a su tío del cautiverio español, pero fue traicionado y asesinado por los conquistadores.

En su faceta de poeta, escribió de temas existencialistas, así como de la guerra y la amistad.

A continuación, un fragmento:

¿Quién en verdad no tendrá que ir allá?

¿Si es jade, si es oro,

acaso no tendrá que ir allá?

Soy yo acaso escudo de turquesas,

una vez más cual mosaico volveré a ser incrustado?

¿Volveré a salir sobre la tierra?

¿con mantas finas seré amortajado?

Todavía sobre la tierra, cerca del lugar de los atabales,

de ellos yo me acuerdo.

5. Nezahualpilli

Se trata del hijo de Nezahualcóyotl, quien vivió de 1464 a 1515, y ascendió al trono de Texcoco en 1473.

Su reputación fue de un tlatoani justo, un buen gobernante, que luchó por la autonomía de Texcoco, lo que le valió problemas con Tenochtitlán.

 

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Como poeta, se le conoce como un gran forjado de cantos y de sabiduría divina.

A continuación, uno de sus poemas más conocidos:

El llanto se extiende, las lágrimas gotean allí en Tlatelolco.

Por agua se fueron ya los mexicanos;

semejan mujeres; la huída es general.

¿Adónde vamos?, ¡oh amigos! Luego ¿fue verdad?

Ya abandonan la ciudad de México:

el humo se está levantando;

la niebla se está extendiendo.

Con llanto se saludan el Huizen Ahuácatl Motelhuihtzin,

el Tlailotlácatl Tlacotzin,

el Tlacatecuhtli Oquitzin.

6. Chichicuepon

Se trata de un poeta de Chalco, que vivió en el siglo XV.

Además, fue un guerrero que defendió con heroísmo a su pueblo del dominio de Tenochtitlán.

Chichicuepon de Chalco, poeta del siglo XV, de merecida fama.

Su poema se encuentra en un manuscrito de la Biblioteca Nacional de México, folio 33r:

Quedará el águila

frente al rostro del agua.

Habrá transformación en la tierra,

movimiento en el cielo,

allá ha quedado

Tlacamazatl, el chichimeca.

7. Tecayehuatzin

Este poeta fue uno de los filósofos prehispánicos más célebres de la región poblano-tlaxcalteca.

Además, fue gobernante del señorío de Huexotzinco que se encontraba entre los conflictos de los tlaxcaltecas y los mexicas.

Se enfoca en cantos de alegría, poemas de profunda reflexión melancólica y cantos a la belleza efímera.

Buscaba crear cantares floridos, aletargares y embriagadores, como el siguiente:

¡Amigos, favor de oír

este sueño de palabras!:

en tiempo de primavera nos da vida

el áureo brote de la mazorca:

nos da refrigerio la roja mazorca tierna,

pero es un collar rico el que sepamos

que nos es fiel el corazón de nuestros amigos.

8. Ayocuan Cuetzpaltzin

Conocido como “El Sabio de Tecamachalco”, Ayocuan Cuetzpaltzin nació en la segunda mitad del Siglo XV y murió a principios del siglo XVI.

De origen chichimeca, gobernó el señorío de Tecamachalco.

A Ayocuan Cuetzpaltzin le preocupaba la fugacidad de la vida y el constante y continuo cambio del entorno humano.

Su contenido sobresale por su claridad y perfección formal. Y, además, dedicó algunos poemas a Tecayehuatzin.

¿Qué podrá hacer mi corazón?
En vano hemos llegado,
Hemos brotado en la Tierra.
¿Solo así he de irme
como las flores que perecieron?

¿Nada quedara de mi nombre?
¿Nada de mi fama aquí en la Tierra?

¡Al menos flores, al menos cantos!
¿Qué podrá hacer mi Corazon?
En vano hemos llegado,
Hemos brotado en la Tierra.

9. Tlaltecatzin

Tlaltecatzin fue señor de Cuauhchinanco, en el estado de Puebla, donde vivió en el Siglo XIV.

Fue un reconocido forjado de cantos, asiduo asistente a la corte de Texcoco y amigo de poetas.

Se conoce sólo uno de sus poemas, que trata del placer en todas sus formas, entrelazado con la angustia de la pérdida de sí mismo.

Aquí, un fragmento:

En la soledad yo canto

a aquel que es mi Dios

En el lugar de la luz y el calor,

en el lugar del mando,

el florido cacao está espumoso,

la bebida que con flores embriaga.

10. Aquiauhtzin

Fue un noble poeta náhuatl originario de Ayapanco que vivió entre 1430 y 1500.

Es conocido como el que canta al creador, como el maestro de la palabra, sobresaliente poeta prehispánico.

Su poesía revela su preocupación por la fugacidad de la vida, pero también tenía agudos toques eróticos.

 

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Esto, pues en un canto de burlas y cosquilleos compara la guerra con un asedio erótico y sexual con todos sus preámbulos.

Ambos temas se encuentran plasmados en dos composiciones que sobreviven hasta nuestros días.

Este primer tema está plasmado en el siguiente fragmento:

La búsqueda del Dador de la vida.

¿Dónde vives, oh mi dios,

Dador de la vida?

Yo a ti te busco.

Algunas veces, yo poeta

por ti estoy triste,

aunque sólo procuro alegrarte.

Desde la región de las flores y las pinturas se busca al Dador de la vida.

11. Tochihuitzin Coyolchiuhqui

Este poeta, contemporáneo de Nezahualcóyotl, nació a finales del Siglo XV.

Se conoce como señor de Teotlatzinco, y fue uno de los muchos hijos del tlatoani mexica Itzcóatl.

Miguel de León-Portilla lo nombra “el sabio azteca que supo dejarnos la versión náhuatl de este tema universal que es concebir la vida como un sueño”.

De pronto salimos del sueño,

sólo vinimos a soñar,

no es cierto, no es cierto,

que vinimos a vivir sobre la tierra.

Como yerba en primavera

es nuestro ser.

Nuestro corazón hace nacer, germinan

flores de nuestra carne.

12. Xayacámach

Aunque no hay muchos datos sobre su vida, se sabe que Xayacámach vivió en Tizatlán (Tlaxcala) y fue contemporáneo de Nezahualcóyotl.

Para él, la poesía es el único modo de embriagar los corazones para olvidarse de la tristeza, de acuerdo con Miguel de León-Portilla.

Todos de allá han venido,

de donde están en pie las flores.

Las flores que trastornan a la gente,

las flores que hacen girar los corazones.

Han venido a esparcirse,

han venido a hacer llover guirnaldas de flores,

flores que embriagan.

13. Cuacuauhtzin

Este poeta vivió entre 1410 y 1443. Se desempeñó como gobernante de Tepechpan desde joven.

Se dice que Nezahualcóyotl le obligó a partir a la guerra para poderse casar con su esposa.

 

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Cuando se enteró de esto, compuso su “Canción de tristeza”, que trata sobre la traición de su amigo.

Yo te veo vivir frondoso,

tú eres mucho más fuerte que yo,

y con tus lágrimas que yo pongo en el fuego,

el frescor de tu perfume como nube,

todas las noches sueño.