Colectivos se lanzan al rescate de las lenguas indígenas

Rescatan las lenguas indígenas con colectivos armados por Mujeres y jóvenes oaxaqueños.

Colectivos se lanzan al rescate de las lenguas indígenas

 

Entre las 11 familias lingüísticas, 68 agrupaciones y 365 variantes de lenguas indígenas del país, algunas podrían desaparecer.

El Catálogo de las Lenguas Indígenas Nacionales señala cuáles son las que tienen el menor número de hablantes.

 

Te recomendamos: Jóvenes de Oaxaca crean esta app para traducir las lenguas indígenas

En la lista aparecen, por ejemplo el kiliwa (con 46), el cucará (con 145) y el paipái (con 200).

Pero hay otras que, pese a no aparecer en el listado, están en alto riesgo de desaparición.

 

Un caso oaxaqueño

Este es el caso del chontal, una lengua de Oaxaca que preocupa pobladores de la sierra sur de ese estado.

Varias razones están detrás de que el chontal esté en peligro de desaparecer, entre ellos:

  • Abandono institucional.
  • Fuerte conflicto territorial.
  • Invasión de una minera canadiense.

Esto afecta a 17 pueblos ubicados en la alta montaña, de acuerdo con una de las hablantes de este idioma.

La situación es grave, si se toma en cuenta que, en esas comunidades, donde hay de 500 a 1,500 habitantes, hay de 100 a 150 hablantes de chontal.

Colectivos se lanzan al rescate de las lenguas indígenas

La solución

Algunos jóvenes, convertidos en promotores culturales, buscan realizar acciones para fortalecer la lengua chontal.

Para esto, han formado colectivos como “Aprendamos el Chontal”, que realiza talleres de sensibilización lingüística.

Así, se busca revalorar la lengua, y evitar el desplazamiento lingüístico.

 

Te recomendamos: Unesco combate desaparición de indígenas con declaratoria de decenario

 

Pero, además, solicitan más apoyo institucional en el área educativa, para que se proporcionen materiales en este idioma.

De igual forma, se piden profesores con enfoque comunitario, que puedan compartir conocimientos en chontal.

Con esto también se quiere evitar la discriminación, otra de las causas de que algunos jóvenes ya no quieran hablar la lengua.