Juana Gómez Ramírez: un legado artístico de Chiapas

Juana Gómez Ramírez es una mujer de origen tzeltal muy famosa por sus creaciones en barro chiapaneco con el arte y técnica de la alfarería. 

Juana Gómez Ramírez: un legado artístico de Chiapas

Juana evoca el poder de la selva y la cosmogonía maya a través de sus figuras hechas en barro chiapaneco, imágenes que representan una verdadera tradicion artistica.

Su taller está cerca de la plaza de Amatenango del Valle, Chiapas, un pueblo famoso por la adquisicion de articulos de cerámica en los distintos puestos colocados en orilla de la carretera. 

Juana es conocida como “La alfarera del jaguar”, pues la escultura más famosa de este sitio es el Jaguar de Amatenango fue hecha por la misma artesana.

Los jaguares son la fuente principal de su inspiración y todas sus jaguares en barro son hechos y firmados por Juana, quien vende su arte en un precio justo.

Los inicios de Juana Gómez Ramírez, “La alfarera del jaguar”

Juana Gómez Ramírez: un legado artístico de Chiapas

Desde muy chiquita, Juana inició su carrera como alfarera alrededor de los 6 años de edad gracias a que su madre le inculcó este bonito oficio con barro para que juntas elaboran ollas, chimeneas o macetas y venderlas en los mercados locales cercanos.

Desde entonces, los jaguares hechos y pintados por Juana son reconocidos como una verdadera joya de arte. Muchos han tratado de imitar sus piezas pero es difícil de igual ese trazo y lina que la artista plasma sobre el barro, que son su sello y firma. 

Juana Gómez Ramírez: un legado artístico de Chiapas

Otra característica de su sobrenombre, es que la artista mexicana siempre tuvo una fascinación por los Jaguares. Ella confiesa que nunca ha visto uno de cerca pero que aún los ve en su imaginación o en los libros  y no dejarán de ser su gran inspiración

“Al crearlo y darle forma con el barro, puedo sentir la energia del jaguar en mis manos”, expresó la artista chiapaneca. 

El legado artístico

Juana Gómez Ramírez: un legado artístico de Chiapas

El manejo del barro es una tradición que se transmite de generación en generación; a Juana le enseñó su mamá y ella instruyó a otras mujeres de su familia en el arte de la alfarería. 

Sin duda, el legado artístico de Juana Gómez Martínez “La alfarera del jaguar” es de gran orgullo mexicano.