Conoce la trágica historia de amor que cambió el rumbo de nuestro país.

Todos conocemos la historia de Porfirio Diaz, un héroe de la revolución que encabezó la presidencia del país y creó una dictadura que duró varias décadas que culminó en la revolución mexicana.

Pero pocos conocen los detalles de la vida de este pragmático personaje.

Cuando Porfirio Díaz era solo un soldado raso de las fuerzas armadas mexicanas, se enamoró perdidamente de la hija de su hermana mayor, Delfina. Se trataba de una joven hermosa y llena de carisma, que aunque Porfirio le llevaba 15 años en edad, este le prometió a ella regresar por ella después de la guerra.

Después de los esfuerzos en las batallas contra los restos del Imperio español que aun quedaban en el país y la intervención francesa, Porfirio Díaz sobrevivió para estar junto a su amada y formar una familia.

La vida de Porfirio Díaz y la de México cambió un día que, después de dar a luz a su hijo, la joven Delfina estuvo al filo de la muerte por una complicación en su embarazo. Porfirio Díaz, absorbido por la culpa, busco redención y ayuda en todas partes, incluyendo Dios.

Porfirio Diaz solicitó los servicios de un gran sacerdote católico, quien al no poder ayudar a su amada, si prometió darle losó Santos Oleos, tradición que ayuda a las personas a pasar a mejor vida. El detalle era que debido a la constitución liberal de la época, la iglesia católica no podía incurrir en temas de gobierno o con miembros que juraron lealtad a la constitución. Así que Porfirio Díaz, afectado por la culpa y la tristeza de ver a su esposa ir, reescribir la constitución y anexó a la religión católica dentro de sus leyes.

Y desde entonces fue así que el catolicismo tuvo un rol protagónico en el gobierno de Porfirio Díaz, que formó a México en la nación que actualmente es.