El quetzal es un ave originaria de Centroamérica y sur de México, es un animal omnívoro representativo por sus plumas verdes y largas, por lo que también es llamada “serpiente emplumada”.

Lamentablemente, peligra su existencia debido a intentar sobrevivir pese a depredadores, pero principalmente por su captura para ser vendidos como mascota, lo cual es contraproducente porque según la naturaleza del quetzal, estos no sobreviven en cautiverio.

Son aves que desde tiempos prehispánicos fueron consideradas sagradas por la cultura maya y aztecas, y asociaban al quetzal con la libertad, lo que explica que cuando los atrapan dejan de comer hasta que mueren, además no se reproducen fácilmente, necesitan estar en su hábitat natural para lograrlo.

De hecho, los aztecas la asociaban con la deidad de Quetzalcóatl representada por una serpiente emplumada, y los mayas con Kukulkán, que era muy parecido, explicó Mauricio Ruíz Velasco, del Instituto de Investigaciones Filológicas.